Análisis de las nominadas a Mejor Película en los Oscars 2025: Parte 2
- Carlos España García
- 19 mar
- 10 Min. de lectura
Actualizado: 27 mar
Tras el anterior artículo en el que analizamos los puestos del décimo al sexto, en este veremos las que, a mi juicio, son las cinco mejores películas de las nominadas

Como ya vimos hace poco, la lista de las películas que aspiraban al Oscar más importante de la noche cuenta con grandes títulos. Pero no olvidemos que solo hablamos de las peores.
Hoy toca hablar de las cinco que coronan la lista, y dejadme anticiparos que todas son grandes obras que todo el mundo debería ver. Si te falta alguna, ya tienes deberes. Sin más, vamos con el análisis propiamente dicho.

Puesto 5: La Sustancia. Empecemos por lo básico: La Sustancia es una película rara como ella sola. Reconozco que tardé veinte minutos en entrar, pero, una vez que lo hice, la cinta me atrapó y no me soltó hasta los títulos de crédito.
Esto no me pasó la segunda vez que la vi. En ese segundo visionado, pude comprobar que la cinta es sólida desde los primeros minutos. Es más, me atrevería a decir que lo mejor de esta película es, justamente, su comienzo. Y eso que esta historia sobre una vieja estrella venida a menos que busca solucionar sus problemas mantiene el tipo durante casi todo el metraje.
La Sustancia tiene muchísimas virtudes que explican su éxito, pero la más evidente de todas es su tremenda originalidad. Os aseguro, a quienes aún no la habéis visto, que nunca habéis visto nada parecido. Es una historia única, distinta a cualquier otra estrenada hasta la fecha.
Y es que sí, el guion de La Sustancia es único, pero, además, está muy bien escrito. Cada momento de la película tiene la duración justa: no se alarga en ningún punto y las secuencias fluyen con una naturalidad envidiable.
Pero, es que además, esta película cuenta con actuaciones envidiables. Dennis Quaid y Margaret Qualley están fantásticos, especialmente él. Inolvidable su escena comiendo langostinos. Imposible dar más asco del que da. Un tipo despreciable, desagradable incluso al comer.
Pero si hablamos de buenas interpretaciones, hay que mencionar a Demi Moore. Esta actriz, a la que Hollywood había dado la espalda, entrega una de las mejores actuaciones de su carrera. Y no era fácil, pues su interpretación es prácticamente muda, apenas tiene diálogos y debe transmitir todo el drama a través de gestos que reflejan su paulatina degeneración mental y física. Nominación merecidísima para ella y una alegría para todos los que crecimos viéndola actuar. Sin duda, de los mejores regalos que nos han dado los Oscars de este año.
Eso sí, La Sustancia derrapa y de sale de la pista en sus últimos veinte minutos. Un final que es un despropósito y que no ha gustado a nadie. Sin duda, el único punto negativo de esta obra. Así que, lo dicho, La Sustancia es una gran película original que, si bien tiene un mal cierre, eso no empaña el conjunto. Altamente disfrutable.

Puesto 4: Anora. Fue la gran triunfadora de la Gala de los Oscars, ya que se llevó cinco de los premios más importantes, incluyendo Mejor Película. Entonces, ¿ponerla en el puesto 4 significa que no es tan buena? Para nada. Me explico.
Anora cuenta la historia de una trabajadora sexual que conoce al hijo de un millonario ruso. Ese es el punto de partida de una película que no dejará a nadie indiferente. Anora es una obra maestra. Tal cual. Sin paliativos. Es una película perfecta, tan redonda que parece una broma. Es un film al que no se le puede poner un pero. Todo en ella está bien.
De hecho, aunque obviamente no era mi favorita, salvo en guion, donde sí quería que ganase, me pareció tremendamente justo que se alzara con todas esas estatuillas. Vayamos una por una.
La película es una pasada a nivel de montaje: ágil, trepidante a ratos y pausada cuando la escena lo requiere. Un acierto en todos los sentidos.
En cuanto al guion, sólo diré que, después de Cónclave, que ganó Guión Adaptado, Anora tiene el mejor de todas las películas que competían. Además, es original, por lo que tiene doble mérito.
Mikey Madison se llevó el Oscar a Mejor Actriz, y aunque Fernanda Torres, de Aún estoy aquí, está mejor, esta chica está fantástica. Conmovedora cuando toca, graciosa cuando la historia lo requiere y adrenalínica en ciertos momentos. Una actuación muy completa en todos los sentidos.
Pero es que Sean Baker, además del montador y guionista de esta obra, es también su director y productor; y tiene mucho mérito que también se llevara los Oscars a Mejor Director y Mejor Película.
El primero me parece muy merecido, pues el film rebosa personalidad en cada frame. Cada secuencia está trabajada con mucho mimo y se nota que este hombre tiene un talento sobrenatural.
El premio a Mejor Película es más discutible, pues había mejores cintas, pero, como decía al comienzo, esta obra sigue rebosando calidad y fuerza en cada escena. Entiendo perfectamente que muchos la hayan votado como la mejor del año y, aunque no esté del todo de acuerdo, lo comprendo.
En resumen, Anora es una película original y bastante especial que hará las delicias de todos los públicos. Corre a verla en Amazon si todavía no la has visto. No te arrepentirás.

Puesto 3: Cónclave. Esta es una película tan sencilla de describir superficialmente como difícil de analizar en profundidad. Nos narra el proceso de elección del nuevo Papa. Nada más que eso. Pero no te confundas, Cónclave es todo menos una película sencilla. Tiene tantas capas que convierte en un verdadero diagrama del alma humana.
En Cónclave podemos ver lo mejor y lo peor del ser humano. La historia nos presenta a un grupo de cardenales que aspiran a ser el nuevo pontífice, y observaremos las distintas estrategias que emplean para lograrlo. Asistiremos a todo un recital de comportamientos que describen lo que en esencia significa ser una persona. Es decir, nada es blanco o negro. Todos somos una amalgama de grises, y sólo es necesario que estemos bajo presión para que nuestro verdadero yo salga a la luz.
Cónclave tiene el mejor guion del año porque posee los mejores diálogos que se han escrito en todo 2024. Es una delicia escuchar las conversaciones entre los diferentes cardenales. Todo un prodigio de la escritura que tardaremos tiempo en volver a ver. Pero, es que además de bien escritos, estos diálogos están interpretados por actores en estado de gracia. Las actuaciones de Stanley Tucci, John Lithgow, Carlos Diehz, Sergio Castellito o Lucian Msmati sólo se pueden describir como perfectas.
Pero por encima de todos ellos se eleva Ralph Fiennes, quien interpreta el mejor papel de su carrera, que ya es decir. No ganó el Oscar, pero Dios sabe que se lo habría merecido como el que más. El motivo de que no ganara es que le tocó competir con un Adrien Brody en estado de gracia, pero nadie podrá negar que, en cualquier otro año, habría ganado la estatuilla de calle.
Además de todo esto, Cónclave tiene una fotografía que es una delicia. A pesar de que el sesenta por ciento del metraje transcurra en la misma habitación, el director de fotografía se las apaña para que no resulte repetitiva en ningún momento. Y no sólo eso, sino que cada plano es una obra de arte en sí mismo. El uso que hace de los colores es de los que marcan época. Os animo a que os pongáis la película y la paréis en cualquier frame. De este modo veréis que, en sus dos horas de duración, no hay un solo plano que no sea precioso.
Por todo esto, podemos afirmar que Cónclave es claramente una de las mejores películas del año. Aspiraba a diez premios y sólo se llevó guion, pero eso no hace que deje ser la joya que es.

Puesto 2: A Complete Unknown. El biopic sobre Bob Dylan se alza hasta el segundo puesto por méritos propios. Para mi gusto, es la película que más he disfrutado de las nominadas, la que más me ha gustado. Pero esta lista no está ordenada según mis preferencias personales, sino por calidad, y por eso sólo ocupa el segundo puesto.
A Complete Unknown es una película entretenidísima y apta para todos los públicos. Otras de las nominadas, como The Brutalist, tienen gran calidad, pero entiendo perfectamente que a mucha gente no les guste.
Esto no ocurre con esta obra. La cinta sobre el cantante estadounidense es accesible, fácil de disfrutar y muy amena. Sinceramente, creo que no hay nadie a quien le vaya a costar verla.
El director, James Mangold, ya demostró su talento con En la cuerda floja, la película sobre Johnny Cash. Sin embargo, en aquella ocasión presentó un film más lento, que considero más difícil de saborear si no eres muy fan del susodicho. En este caso, no sucede lo mismo. A Complete Unknown gustará a todo el mundo, independientemente de si son admiradores de Bob Dylan o no. Y lo hará por muchos factores, pero principalmente por tres.
El primero es que el tema que trata es interesantísimo. La historia de un cantante que quiere triunfar es algo que conecta con cualquier persona. Todos hemos tenido sueños y es fácil vernos reflejados en el protagonista. Pero es que, además, las interpretaciones son excelentes. Edward Norton vuelve a demostrar lo buen actor que es, pero, si hablamos de actuaciones es necesario referirnos a Timothée Chalamet.
No es ningún secreto que, en general, me parece un actor sobrevalorado. Normalmente lo encuentro muy plano y no suele convencerme. Pero en esta ocasión he de reconocer que está magnífico. Todo lo hace bien. Consigue transmitir a la perfección esa sensación que todos compartimos de que a Bob Dylan sólo le interesa su música y que las personas que le rodean le dan igual. Pero es que, además, canta, y hay que reconocer que se luce. No solo ha conseguido imitar a la perfección el tono de voz del cantante, sino que también transmite la misma emoción que este. De verdad, una nominación a Mejor Actor más que merecida para él.
Y en cuanto a sus dotes como cantante, tenemos que mencionar el segundo punto que hace que esta obra sea genial, y ese no es otro que su música. Lo diré claramente: me gusta Bob Dylan, pero de sus cincuenta y cinco discos, conoceré unas diez canciones. Es decir, no soy un gran fan, precisamente. Pero eso no ha impedido que haya gozado con cada una de las canciones que aparecen en esta película. La selección que ha hecho James Mangold es increíble, y me parece imposible que alguien permanezca impasible ante la belleza de las letras de Bob Dylan elegidas.
Y el tercer punto que hará las delicias de cualquiera que vea esta cinta es su ritmo. Impecable desde el principio hasta el final. En ningún momento decae; sabe cuándo detenerse para que podamos saborear ciertos momentos y cuándo acelerar porque el metraje lo requiere.
En conjunto, estamos ante una película completísima, que no decepcionará a nadie, y con una música que no dejará indiferente a ningún espectador.

Puesto 1: Aún estoy aquí. Esta película de Brasil, que habla del horror de la dictadura militar brasileña, es para mí la mejor de todas las nominadas. Me parece perfecta en su forma y aún mejor en su fondo. Esta historia es desgarradora, de esas que te dejan mal cuerpo en ciertos momentos. Y lo consigue sin recurrir al morbo ni a la exageración, lo que tiene mucho más mérito.
Aún estoy aquí no tiene una sola escena que sea terrible de ver, pero no lo necesita. Gracias a un guion excelente, consigue crear una atmósfera opresiva que resulta irrespirable. Algo muy similar a lo que debe ser vivir en una dictadura, donde no es necesario experimentar nada directamente para tener la sensación de que ahí es imposible vivir.
Pero aparte del guion, el verdadero éxito de esta cinta recae en las interpretaciones. El grado de verdad que alcanzan todos los actores y actrices es de esos que se ve cada diez años. No parece que estén actuando; es más como si hubieran colocado cámaras ocultas en una casa y fuéramos espectadores de cómo viven esas personas. Esto es dificilísimo de lograr y creo que distingue esta película de todas las demás.
Ya lo dije en sus respectivos análisis: Adrien Brody o Ralph Fiennes están magníficos, pero en ningún momento te abandona la sensación de que están actuando. Pausas muy largas al hablar, gestos exagerados o ciertos manierismos hacen que seas consciente de que estás ante un actor que está interpretando. Uno muy bueno, obviamente, pero un actor a fin de cuentas.
En Aún estoy aquí eso no sucede. Todos parecen personas normales tratando de sobrevivir. Esto tiene especial mérito, ya que la mitad del reparto son niños. En serio lo digo, nunca he visto a niños actuar tan bien. Todavía me resulta difícil de creer. Pero, por encima de todos ellos, se eleva Fernanda Torres, nominada a Mejor Actriz.
Es la protagonista de la película y lleva gran parte del peso narrativo. Sinceramente, creo que no tengo palabras para describir la actuación de esta mujer. El grado de verdad que logra es apabullante. Con un mínimo gesto de su rostro, nos hundimos en la butaca del cine, preguntándonos cómo el mundo puede ser tan injusto. Su talento está al alcance de muy pocos, y yo me siento un privilegiado por haber podido disfrutar de él.
Pero es que este film, además, es inteligente como pocos. Como he dicho, no se recrea en el horror ni muestra nada exagerado. En lugar de eso, han optado por mostrar con naturalidad lo terrible que es vivir en un régimen dictatorial. Y se han lucido. La película te corta el aliento. Te deja la sensación de que el mundo es una mierda y, a la vez, te hace sentir afortunado por no tener que vivir todo eso.
Sin duda, se trata de una obra que te hará recapacitar sobre tu lugar en el mundo. Y lo conseguirá sin moralinas ni mensajes metidos con calzador. No. Esta cinta simplemente te mostrará una realidad y será tarea tuya sacar las conclusiones. Todo un viaje interior que, si bien es duro de recorrer, también resulta en una experiencia muy satisfactoria.
Por todo ello, Aún estoy aquí es la mejor de las nominadas, un film imprescindible que demuestra que no solo se hace buen cine en EE.UU.
Y hasta aquí el análisis de todas las nominadas a Mejor Película en la Gala de los Oscars 2025. En resumen, se trata de ocho películas muy buenas, una aceptable (Emilia Pérez) y una muy mala (Nickel Boys). Podemos, por tanto, hablar sin miedo de que ha sido un buen año.
Desde aquí os quiero animar a que veáis aquellas que no hayáis visto y os dejéis llevar por la mano de sus directores y actores, pues la mayoría serán una gran experiencia. Y ya sabéis, nos vemos en el siguiente artículo, y hasta entonces, id mucho al cine, que las películas están hechas para disfrutarlas en la pantalla grande.
